El Águila Real en México

La historia de México está ligada a la majestuosa imagen del águila real. En la cultura Azteca fue avatar del Sol, moneda para pagar tributo, título de nobleza e imponente mensajera del dios Huitzilopochtli, que llevó a los mexicas a encontrar la tierra prometida para fundar Tenochtitlan. Su imagen ha sido símbolo inequívoco de la identidad mexicana; es usada como emblema de fuerza y valentía en los símbolos patrios.

Aquila chrysaetos canadensis es la mayor ave de presa en los ecosistemas del Norte de México y una especie multinacional que se extiende a toda Norteamérica. Estas águilas son monógamas, eligen a una pareja a la que se unirán de por vida; se reproducen en un ritual de cortejo espectacular, en el que descienden entrelazadas de gran altura, apareándose en pleno vuelo.

Con el fin de proteger y educar a los polluelos, las parejas de águilas buscan sitios escarpados y de difícil acceso para colocar sus nidos, alejados de todo lo que pueda significar una amenaza, pero con amplia disponibilidad de alimento, en zonas ricas en abundancia de presas que aseguren la supervivencia de las crías. Estos nobles animales comparten la responsabilidad de la fabricación del nido, la incubación, la educación y alimentación de los polluelos. Durante los cuatro a seis meses que dura la anidación y crianza, limitan sus expediciones de cacería a un área reducida cercana al nido, que les permite estar pendientes del cuidado de los aguiluchos.

En ENDESU hemos trabajado desde hace varios años, en el cuidado del águila real y su hábitat, identificando y atendiendo, áreas de oportunidad para su protección. Sin embargo, año con año las zonas reconocidas en México con mayor actividad reproductiva, se han ido reduciendo a consecuencia del cambio en el uso del suelo que ocurre en sus territorios de caza y anidación. Este cambio conlleva la pérdida de presas y sin alimento, las águilas no anidan, ni procrean, o bien, los polluelos corren el riesgo de morir. Sin jóvenes volantones, las poblaciones de águila envejecen y decrecen en número.

Entre 2011 y 2017 generamos un modelo que permitió la identificación de territorios de anidación y de cacería del águila real e implementamos un piloto de prueba para su protección en el norte de Zacatecas. Durante este tiempo, se identificaron las zonas de anidamiento, tanto nidos activos como alternativos, se delimitaron las zonas de caza, las amenazas, y se realizó un diagnóstico para su restauración. Trabajamos exitosamente en equipo con las comunidades locales, en el impulso de soluciones para reactivar los sitios de cacería y la protección de las zonas de anidación.

Hoy nuestra experiencia, conocimiento y dominio de técnicas, nos permite retomar el proyecto en Zacatecas y replicarlo en las diversas regiones del país cuyos Territorios de Anidación requerirán soluciones específicas. Nos hemos fijado una meta de conservación de 100 sitios de anidación del águila real en México para los próximos 10 años, proyectando una meta de recaudación de 200,000 USD anuales.

Nuestro plan de procuración de fondos está fincado en un modelo de Embajadores y Abanderados del águila real que serán las piedras angulares que lo conforman y será su compromiso lo que dará vida a este proyecto.

Inspira y motiva a tu equipo.
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Celebra la cultura mexicana.
¡Salva al Águila Real!